Después de las Islas Canarias, Galicia es la CC.AA con el litoral más extenso del país. En sus casi mil quinientos kilómetros de costa se dan cita numerosas islas e islotes, accesibles sólo a través de los servicios de transporte marítimo de pasajeros. Para los viajeros que se preguntan como ir a la islas cies, el barco es la única respuesta.
Por tanto, la accesibilidad es una de las ventajas más notables del turismo náutico. Sin este medio, no es posible visitar las islas de Piñeiro, Ostreira, A Benza u Ons. Además de la oportunidad de visitar estos enclaves, preferir el barco a otros medios de transporte proporciona más autonomía. Mientras que el avión y el tren limitan los movimientos y la capacidad de decisión de sus pasajeros, el transporte náutico es más flexible y puede alterar su ruta a petición de los pasajeros.
Aparte de libertad, el catamarán y otros transportes marítimos son sinónimo de sostenibilidad. El impacto de un buque en el medio ambiente es mínimo en comparación con el de un Boeing 747. A ello debe sumarse la renovación de su flota que la mayoría de navieras del mercado han emprendido, limitando con ello sus emisiones energéticas con mayor eficacia que las compañías aéreas.
Además, los viajes en barco son más económicos. El coste medio del pasaje es inferior al de aviones y trenes, de modo que los turistas pueden ahorrar en este gasto. Por otra parte, los problemas de equipaje que abundan en la aviación comercial, brillan por su ausencia en el sector naviero. Y es que las maletas viajan a bordo con sus propietarios, que no se separan de sus posesiones en ningún momento.
Otra razón de peso para moverse en barco es la posibilidad de trasladar un vehículo propio hasta el destino. Así, los viajeros no se verán obligados a alquilar un coche en el extranjero.