Tú, yo y nuestro perro: vacaciones perfectas

Para muchos, las vacaciones perfectas solo son perfectas si incluyen a todos los miembros de la familia y eso incluye al perro. Es cierto que cada vez hay más establecimientos que son pet-friendly, pero los hoteles no suelen destacar por avances en este sentido. Algunos hoteles presumen de aceptar perros. Aunque normalmente se suele llamar para preguntar las condiciones, algunos son ingenuos y creen que podrán estar con su can, pero cuando llegan al lugar los dueños se encuentran con que el lugar del perro es un pequeño trastero en el sótano y no en la habitación junto a ellos.

Por eso, cada vez más parejas con perro optan por otro tipo de soluciones para poder disfrutar al máximo con su miembro más peludo de la familia. Para ello hay diferentes alternativas. Una es el alquiler caravanas provincia de asturias. Es una forma muy divertida de viajar cuando hay animales, ya que pueden hacerlo juntos en la caravana y convivir tal y como lo harían en casa. Además, al ser de alquiler, la caravana se devuelve y no hay que preocuparse por dónde se va a guardar cuando no se está utilizando. Este método tiene la ventaja de que se puede cambiar de sitio con total libertad y realizar rutas largas por cualquier zona del país o de Europa.

Otra manera de viajar con animales es alquilando casas rurales. Es cierto que no todas aceptan perros, pero este tipo de establecimientos que se alquilan por entero no son tan restrictivos como los hoteles, sobre todo cuando disponen de finca. Incluso si el perro es de gran tamaño y no puede entrar en la casa, puede estar con los dueños fuera todo el día y dormir en el lugar habilitado para ello, que suele ser el garaje o alguna bodega exterior que reúna buenas condiciones. Si el perro es pequeño, muchos propietarios permiten que entre en casa sin problemas.

Por último, está la opción del intercambio de viviendas, algo que todavía no es habitual en nuestro país pero sí se hace de forma habitual en otros. En estos casos, suele buscarse una casa de personas que tengan mascota y que no tengan problemas con que viajemos con ella. A cambio, prestaremos nuestra vivienda a otra familia que también tenga animales. Podemos realizar este tipo de intercambios tantas veces como queramos y así, viajar con nuestro perro.