Si estás de vacaciones en Pontevedra es ineludible una visita a las Cíes. Si no has estado nunca, simplemente es un lugar al que tienes que ir porque te va a enamorar por sus playas, las vistas y por sus rutas de senderismo, que son realmente preciosas. Si ya has estado, no hace falta que te dé razones para volver, porque ya la conoces de sobra y seguro que estás deseando volver a vivir la experiencia.
Si te preguntas como llegar a las islas cíes desde Pontevedra lo primero que tiene que saber es que los ferrys salen de Vigo, Cangas, Baiona, Sanxenxo y Portonovo. Los horarios pueden variar desde un punto u otro y dependiendo de la naviera. Así que lo mejor es que lo primero, pidas tu permiso para la visita ya que el cupo de visitantes está limitado. Y, tras esto, compruebes horarios y lugares de salida para ver qué es lo que mejor se acopla a tus planes. Por ejemplo, Baiona te queda más lejos pero si tu idea es desayunar y cenar allí para disfrutar de este pueblo además de hacerlo de las Cíes, puede ser un plan ideal.
Para ir a las Cíes no necesitas mucho equipaje: bañadores, toalla, calzado y ropa cómoda, protector solar, gorra y gafas para el sol. Puedes llevar de casa bocadillos para comer o puedes comprarlos en la cafetería. También se ofrecen comidas, aunque en las horas punta las esperas son muy grandes. Por eso, muchos prefieren ir con los bocadillos y las bebidas de casa y así poder perderse por cualquier cala que les enamore o caminar por la isla sin tener que preocuparse de ir a comprar la comida o de hacer colas. Así, disfrutan de su tiempo con total libertad.
Tanto si decides llevar tu comida como si la compras allí, ten cuidado con las gaviotas. Están acostumbradas a robar los bocadillos a aquellos que los dejan a la vista, por lo que puedes llevarte la sorpresa de que si dejas tu bolsa abierta y sin vigilancia, cuando vayas a comer solo estén los restos. Recuerda que está prohibido dar de comer a los animales, pero ellos no están sujetos a normas respecto a hacerse con la comida de los visitantes. Y estos “osos Yogui” con alas son expertos en llevarse la merienda de los excursionistas.