Tipos de anillos y su origen histórico

De promesa, de compromiso, de matrimonio, etcétera: los anillos comprenden una extensa gama de tipos, con significados y orígenes históricos que la mayoría desconoce. El anillo solitario, por ejemplo, es una de las joyas más populares en la sociedad actual, aunque sus raíces podrían encontrarse en el Antiguo Egipto.

El solitario es una joya de factura clásica, con un diamante u otra piedra central que se engarza con varias ‘garras’ para representar la fidelidad. Además de los constructores de las pirámides, los antiguos griegos aportaron muchas de las tradiciones relacionadas con el uso de estos anillos, como su colocación en el dedo anular (que para ellos era el «dedo médico» y estaban conectados con la vena amoris).

El anillo de matrimonio, por su parte, fueron en origen simples trozos de juncos que los pueblos del Valle del Nilo empleaban para simbolizar la vida eterna. Así, el papiro o Cyperus papyrus es una planta que no solo regaló al mundo el ‘folio’ primitivo, sino que también sentó las bases de las alianzas o anillos de compromiso, generalmente una joya simple de oro, plata u otro metal precioso.

Antes de poner la alianza en el dedo anular de la persona amada, la enamorada recibe el anillo de compromiso, que en cierto modo anticipan los votos matrimoniales, al representar el deseo de los amantes de pasar unidos el resto de sus vidas.

Esta tradición se remonta al periodo medieval, cuando la mujer recibía de su enamorado ese anillo como promesa del futuro matrimonio. Como no era decoroso lucir anillos por diversión, este obsequio satisfacía el deseo de adornarse en público.

Menos conocido es el anillo francés, triplement saturnienne o simplemente trinity, así denominado por las tres bandas que configuran su diseño y que aludan a la fidelidad, el amor y la amistad. Fueron popularizados por Grace Kelly y Alain Delon.